Estados Unidos reabrió en julio de 2026 varios puertos fronterizos a las importaciones de ganado en pie mexicano, tras meses de cierre por la propagación del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) en el sur y sureste de México. Pero la reapertura no significa que la plaga esté controlada: es apenas el inicio de una nueva fase de vigilancia binacional que podría prolongarse varios años más.
Qué es el gusano barrenador y por qué preocupa tanto
El gusano barrenador del ganado es la larva de una mosca cuyas hembras depositan sus huevecillos en heridas abiertas, mucosas o el ombligo de animales recién nacidos. Al eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo del hospedero, provocando lesiones profundas que, sin tratamiento oportuno, pueden ser fatales tanto en ganado como en otros mamíferos e incluso en humanos. La plaga había sido erradicada de México y Centroamérica hace décadas mediante la Técnica del Insecto Estéril (TIE), que consiste en criar millones de moscas macho, esterilizarlas con radiación y liberarlas en campo para que compitan con los machos silvestres; al aparearse con hembras sin producir descendencia fértil, la población de la plaga colapsa gradualmente.
El regreso del gusano barrenador a México, detectado por primera vez en años en el sur del país y documentado desde entonces por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) en conjunto con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), llevó a Washington a cerrar de manera escalonada sus fronteras a las importaciones de ganado mexicano en pie, afectando directamente a un comercio que mueve más de un millón de cabezas al año y que es clave para la ganadería del norte del país.

Liberaciones masivas de moscas estériles como respuesta
La estrategia binacional para contener y revertir el avance de la plaga se apoya en la producción y liberación aérea de pupas estériles teñidas de verde —el color permite distinguirlas de la población silvestre en los monitoreos de campo— desde plantas productoras en México y Panamá, coordinadas con el Programa México-Estados Unidos para la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado. La reapertura parcial de puertos fronterizos anunciada en julio de 2026 responde a que, tras meses de liberaciones intensivas y una franja de control sanitario reforzada en la frontera sur del país, el USDA considera que el riesgo de reintroducción de la plaga hacia territorio estadounidense se ha reducido lo suficiente en ciertas rutas de exportación, aunque mantiene inspecciones y protocolos de cuarentena estrictos en los puntos de cruce.
Ganaderos y autoridades sanitarias mexicanas coinciden en que la reapertura es una buena noticia comercial, pero insisten en que la emergencia sanitaria de fondo no ha terminado: mientras persistan casos activos de gusano barrenador en el territorio nacional, existe el riesgo de que Estados Unidos vuelva a cerrar la frontera si se detectan nuevos brotes cerca de la línea fronteriza, como ya ocurrió en episodios previos de esta misma crisis. La recomendación de SENASICA hacia los productores es mantener la vigilancia activa de heridas en el ganado, reportar de inmediato cualquier caso sospechoso y continuar apoyando las campañas de liberación de moscas estériles como la única vía comprobada para lograr, en el mediano plazo, la erradicación definitiva de la plaga en la región.

























