Por Jorge Rojano | Cultura Orgánica | Noviembre 2025
En un año en que ExpoChile Agrícola se realiza 100% online con un foco especial en inteligencia artificial y sostenibilidad, vuelve al centro una pregunta urgente: ¿cómo reducir la huella del plástico en el campo sin sacrificar rendimiento ni eficiencia? Una de las respuestas ya disponible en Chile es el acolchado (mulch) biodegradable en suelo, fabricado con biopolímeros de origen vegetal (Mater-Bi) y listado por el SAG para su uso en agricultura orgánica. La propuesta —presentada por Ecoitalia— apunta a eliminar el retiro postcosecha del film, simplificar la logística y disminuir el riesgo de contaminación por microplásticos, manteniendo los beneficios agronómicos del acolchado tradicional.
El acolchado plástico (PE) ha sido un aliado fundamental para conservar humedad, elevar la temperatura del suelo y controlar malezas. Pero su fin de vida tiene costos crecientes que van más allá del precio inicial.
El retiro del plástico postcosecha representa horas/hombre cada vez más costosas y difíciles de conseguir. El material queda sucio, con tierra adherida, lo que complica enormemente su disposición. Y aún cuando se retira cuidadosamente, fragmentos inevitablemente quedan en el predio.
Estos fragmentos que quedan en el terreno terminan acumulándose año tras año, cosecha tras cosecha. Diversos reportes internacionales han documentado la presencia de microplásticos en suelos agrícolas, representando un riesgo no solo ambiental sino también de salud pública.
El dilema es tanto operativo como ambiental: ¿cómo mantener los beneficios agronómicos del acolchado sin heredarle al suelo un problema de contaminación progresiva?
Los films de acolchado «biodegradables en suelo» están diseñados con un propósito específico: permanecer durante todo el ciclo del cultivo y, al finalizar, incorporarse mecánicamente al terreno para su biodegradación por la biota del suelo.
La certificación OK biodegradable SOIL —emitida por TÜV Austria— garantiza que el material cumple criterios estrictos de biodegradabilidad en suelo sin efectos adversos para el ambiente. Es importante distinguir esta certificación de otras como «compost industrial» o «compost hogar», que evalúan entornos completamente diferentes al campo.
A nivel técnico-normativo, en Europa el estándar EN 17033 define requisitos y métodos de ensayo específicos para mulch biodegradables: composición, biodegradación, ecotoxicidad y propiedades mecánicas/ópticas.
Esta ruta normativa clara permite comparar productos de manera objetiva y evitar confusiones con etiquetas que no corresponden al uso agrícola real. El sello biodegradable en suelo evalúa exactamente el entorno donde el material será utilizado: el campo.
Entorno evaluado: SUELO (no compost industrial)
Qué asegura: Biodegradación completa en suelo bajo criterios de prueba certificados, sin efectos adversos al ambiente ni residuos tóxicos.
Quién certifica: TÜV Austria, organismo internacional de certificación reconocido.
Complemento normativo: EN 17033 – Estándar europeo para películas de acolchado biodegradables en agricultura y horticultura.
Por qué importa: No todos los "biodegradables" son iguales. Este sello garantiza que el material se degrada específicamente en condiciones de suelo agrícola real, no solo en plantas de compostaje industrial.
En Chile, los listados de insumos visados para agricultura orgánica del SAG incluyen el mulch biodegradable a base de almidón plastificado (Mater-Bi) producido por Polycart y distribuido por Ecoitalia.
Esto no certifica un predio como orgánico, pero sí respalda el uso del insumo en manejos orgánicos, lo que naturalmente significa que puede usarse en cualquier tipo de agricultura tradicional también.
Para acelerar su adopción —especialmente en Agricultura Familiar Campesina— INDAP dispone del Programa de Transición a la Agricultura Sostenible (TAS), que entrega asesoría e incentivos económicos para prácticas y tecnologías con menor impacto ambiental.
Integrar mulch biodegradable puede calzar perfectamente en estrategias de manejo de residuos, agua y suelo. Para productores de la AFC, este respaldo institucional facilita tanto la transición técnica como el acceso a financiamiento, haciendo viable la adopción de una tecnología que de otro modo podría parecer fuera de alcance.
El Programa de Transición a la Agricultura Sostenible (TAS) de INDAP ofrece financiamiento e incentivos para adoptar tecnologías con menor impacto ambiental. Aquí te explicamos cómo postular:
1) Revisa los requisitos: Visita tu agencia INDAP local o el sitio web oficial para conocer los componentes específicos del TAS, requisitos de elegibilidad y plazos de postulación vigentes.
2) Consulta tu situación: Verifica en tu agencia INDAP si tu rubro agrícola, superficie y calendario productivo calzan con el ciclo de postulaciones vigente del programa.
3) Formula tu plan: Prepara un plan técnico detallando objetivos concretos, superficie a trabajar, beneficios ambientales esperados (reducción de residuos, ahorro hídrico, etc.) y cronograma de implementación.
4) Presenta documentación: Junto con tu postulación, incluye cotización del mulch biodegradable con especificaciones técnicas completas, certificado OK biodegradable SOIL, y recomendaciones del proveedor para tu zona.
5) Ejecuta y reporta: Una vez aprobado, implementa según tu plan, lleva registro de todo (fotos, facturas, resultados), y reporta a INDAP los beneficios logrados: logística ahorrada, metros cúbicos de agua conservados, reducción de maleza, rendimiento por hectárea.
Contacto INDAP: Busca tu oficina regional en www.indap.gob.cl o llama al 600 321 4000 para asesoría personalizada
La implementación del mulch biodegradable en campo sigue pasos similares al plástico tradicional, con algunas consideraciones específicas:
Preparación del terreno: La superficie debe estar lo más refinada posible, retirando piedras y residuos de cultivos previos que puedan perforar el film.
Colocación: Se puede emplear la misma maquinaria de tendido y trasplante usada con PE, ajustando la tensión del film ya que el material biodegradable es más suave y flexible.
Duración: El espesor y color se ajustan según el ciclo de cultivo y las condiciones climáticas. Desde hortalizas de ciclo corto hasta frutillas de temporada más larga, hay opciones para cada necesidad.
Fin de vida: Al terminar el ciclo, el film se tritura e incrusta con labor mecánica. Esto favorece el contacto con el suelo y acelera el proceso de biodegradación natural.
Condiciones ambientales: La temperatura, humedad y actividad microbiana son determinantes. La biodegradación es un proceso biológico que requiere condiciones adecuadas del suelo.
Seguridad: Los esquemas de certificación consideran ensayos de ecotoxicidad y calidad de suelo, además de requisitos de desempeño mecánico y óptico, garantizando que el material no deja residuos dañinos.
Del campo a la biodegradación: el ciclo completo
Misma maquinaria que PE tradicional. El mulch se coloca en camellones preparados, ajustando tensión para el material biodegradable más flexible.
Durante todo el ciclo: controla malezas, conserva humedad y mantiene temperatura del suelo. Rendimiento equivalente al PE tradicional.
Al finalizar cosecha: rastra o labor mecánica tritura e incorpora el film al suelo. 2-3 horas/ha vs 30 horas de retiro manual.
Microorganismos del suelo descomponen el material: CO₂, agua y biomasa. Sin residuos tóxicos ni microplásticos. Certificado OK SOIL.
💡 Nota: La velocidad de biodegradación depende de temperatura, humedad y actividad microbiana del suelo. En condiciones óptimas: 6-24 meses.
El principal «dolor» del plástico tradicional no siempre está en el precio de compra, sino en el costo total de propiedad: retiro, transporte y disposición.
Al eliminar la fase de retiro postcosecha, el mulch biodegradable compite directamente en el análisis de costo total, especialmente en contextos donde la mano de obra es limitada o costosa.
El diseño por calibre y ancho permite modular la durabilidad según el ciclo del cultivo. Mayor espesor para ciclos largos, menor grosor para cultivos de temporada corta. Esta flexibilidad también influye en el costo final del insumo.
La recomendación clave es evaluar el costo total de propiedad, no solo el precio de compra. Cuando se suman horas/hombre ahorradas, reducción en uso de herbicidas, ahorro de agua y simplificación logística, el caso de negocio del mulch biodegradable se vuelve cada vez más competitivo.
Para una evaluación completa, es fundamental medir efectos combinados: operativos (tiempo, logística) más agronómicos (agua, maleza, rendimiento). Los números locales y la trazabilidad por zona son esenciales antes de un escalamiento masivo.
Análisis de costo total de propiedad por hectárea
Aunque Mater-Bi tiene un costo inicial 80% mayor, el ahorro en retiro (27 horas/ha) y la eliminación de costos logísticos compensan la diferencia. Además, elimina riesgos ambientales y califica para financiamiento INDAP-TAS.
Agrícola VEGUS colaboró con Ecoitalia en el cálculo de los costos reales de retiro de mulch plástico tradicional versus la incorporación de Mater-Bi biodegradable.
Su experiencia práctica ayudó a documentar el ahorro real en horas/hombre, logística y disposición final, demostrando que el análisis de costo total de propiedad favorece al mulch biodegradable.
📹 Testimonio directo del productor sobre análisis de costos operativos (2:30 min)
Cero retiro, menos huella.
El mulch biodegradable funciona especialmente bien en hortalizas de ciclo corto y medio como tomate, pimentón, cucurbitáceas y lechugas. También es ideal para fresas y en el establecimiento de frutales y viñedos.
En suelos muy pedregosos o con residuos duros de cultivos anteriores, conviene extremar la preparación del terreno para evitar pinchazos que comprometan la integridad del film durante el ciclo del cultivo.
En climas fríos y muy secos, la biodegradación al final del ciclo puede ser más lenta de lo esperado. Por eso es fundamental planificar bien los calendarios de incorporación mecánica y las labores de labranza subsecuentes.
La guía del proveedor es decisiva en la selección del espesor correcto. Un film muy delgado puede no durar todo el ciclo en condiciones de alta radiación, mientras que uno muy grueso puede resultar innecesariamente costoso para cultivos de ciclo corto.
El ajuste por zona climática, tipo de suelo y cultivo específico es clave. No existe una receta única, sino recomendaciones técnicas que deben adaptarse a cada realidad productiva.
Guía rápida según cultivo y duración del ciclo
Ciclo más largo = Espesor mayor
A mayor duración del cultivo, mayor debe ser el grosor del mulch para garantizar su integridad durante todo el ciclo
| Duración | Espesor | Cultivos Típicos |
|---|---|---|
| 2-3 meses | 12 μm | Lechugas, espinacas, acelgas |
| 4-6 meses | 15 μm | Tomates, pimientos, melones, sandías |
| 9-12 meses | 18-20 μm | Fresas, frambuesas, arándanos (ciclo anual) |
| 12-18+ meses | 40+ μm | Vid, berries permanentes, frutales |
Nuestro equipo técnico puede asesorarte sin costo. Consideramos: tipo de cultivo, duración de ciclo, clima de tu zona, y sistema de riego. Contáctanos para una recomendación personalizada.
Biodegradable en suelo ≠ compost industrial: el sello evalúa el entorno real del campo.
La transición desde el PE hacia acolchados biodegradables en suelo no es un salto de fe, sino una decisión técnica y económica que requiere medir. Con una ruta normativa clara (OK biodegradable SOIL + EN 17033), respaldo en listados SAG e instrumentos como el TAS, Chile tiene las piezas para escalar esta solución en la AFC y en productores que buscan operaciones más eficientes y con menor huella. El siguiente paso es cerrar la brecha de datos locales: pilotos con trazabilidad y métricas comparables por zona, cultivo y espesor. Con evidencia, el cambio deja de ser promesa y se vuelve práctica.
Andrea Martinetti, gerente de Ecoitalia, comparte su experiencia introduciendo el mulch biodegradable en la agricultura chilena.
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