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21 de febrero del 2018
Manual del cultivo de la papa en Chile (1era. parte)
Autor:
Víctor Kramm M., INIA Quilamapu Instituto de Desarrollo Agropecuario - Instituto de Investigacione


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La papa (Solanum tuberosum) es una planta perteneciente a la familia de las solanáceas, originaria de Sudamérica y cultivada por todo el mundo por sus tubérculos comestibles. En nuestro continente, este cultivo evolucionó y se cruzó con otras plantas silvestres del mismo género, lo que dio como resultado una gran diversidad de especies. Es así como la presencia de papas nativas se distribuye desde el sur del Cañón de Colorado, en Estados Unidos de Norteamérica, pasando por todos los países con cordillera andina, hasta Los Chonos, en el sur de Chile.

Anualmente, en nuestro país se cultivan alrededor de 50 mil hectáreas con papas, siendo el cuarto cultivo en superficie y el que tiene mayor número de agricultores (59.606 según el VII Censo Agropecuario), la mayor parte de ellos, pequeños agricultores. La producción es destinada casi totalmente al mercado interno y es un alimento importante en la dieta de los chilenos.
La superficie ha ido en aumento en los últimos años, siendo un 3,2% mayor el año 2015 que el 2014 y estimándose un incremento de un 3,6% para la actual temporada.
Sin embargo, un análisis de largo plazo indica que la superficie con papas muestra una tendencia a la disminución, de alrededor de 15.000 ha en los últimos 15 años; descenso que ha ocurrido en todas las zonas productoras, pero más acentuada en la zona centro norte, producto de la escasez del agua de riego. Por otra parte, la producción se ha mantenido más estable, aún cuando se generan variaciones entre los diferentes años que fluctúan en torno a un millón de toneladas anuales. Los rendimientos oscilan entre 21 a 26 t/ha, con un valor estimado de consumo promedio cercano a 50 kilos/habitante al año.

Zonas productoras de papa
Si bien el cultivo de papa se produce en todo Chile, desde Arica hasta la Provincia de la Antártica Chilena, la producción comercial se desarrolla principalmente entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos. Entre estas regiones se produce prácticamente la totalidad de las papas que van a los principales mercados, generándose procesos de comercialización que involucran el movimiento de estas producciones a través del país. Cada zona tiene características productivas propias, definidas fundamentalmente por las condiciones ambientales de clima y suelo, y por el destino de la producción.

Desde el punto de vista comercial podemos dividir el país en tres grandes zonas productoras: zona centro norte, zona centro sur y zona sur. La zona norte y la zona austral también tienen producción de papa pero en volúmenes muy pequeños, para comercialización local, por lo cual no tiene efecto en los grandes mercados nacionales.

Zona centro norte
Esta zona incluye las provincias de Coquimbo, Valparaíso y Región Metropolitana. Se caracteriza por una producción ubicada en las zonas de los valles transversales y de los valles longitudinales; bajo condiciones de riego. La producción se destina principalmente al mercado mayorista de Santiago y en menor volumen para abastecer mercados locales y de la zona norte.

Región de Coquimbo
Corresponde a la zona de los valles transversales. El cultivo se practica de manera comercial desde hace más de 60 años, y es uno de los cultivos anuales más importantes. Los principales sectores productivos son El Romero, Coquimbito, Altovalsol y Pan de Azúcar; y pequeñas áreas en la zona de Cerrillos de Tamaya, como también en las comunas de Canela y Mincha.

Las series históricas de producción y superficie cultivada, indican un incremento considerable en la década de los 80, para luego descender y estabilizarse en la década de los 90. Desde el año 1999 en adelante, la superficie y la producción total presentan una clara tendencia a la disminución. No obstante, el rendimiento presentó un incremento, que ha fluctuado por sobre las 20 t/ha.

Época de plantación. La principal época de plantación es a fines de verano y otoño, para cosechar en agosto y septiembre, meses de mayor valor de la papa. En esta región es característico el uso de semilla del sur en plantaciones de julio-agosto, lo que implica su cultivo durante la primavera. Una parte de la producción se destina a semilla-hija para la siembra del próximo invierno. La papa-semilla que logra llegar de la zona sur en febrero o marzo no ha cumplido su dormancia, germinando en estado de dominancia apical. Esta condición obliga a utilizar altas poblaciones de semilla (sobre 60.000 plantas/ha) y de calibre grande (50 a 65 mm) para obtener rendimientos comerciales.

La semilla sembrada, hija de certificada, disminuye su rendimiento en un 20% comparada con la siembra de semilla-certificada proveniente del sur. Entre las variedades con mayor rendimiento destaca Pukará-INIA, Karú-INIA y Patagonia-INIA con rendimientos en torno a las 40 t/ha. Variedades como Desirée y Yagana-INIA presentan buenos rendimientos en plantaciones de primavera.

Condición de clima. Se caracteriza por presentar inviernos benignos y veranos frescos debido a su cercanía al mar. Sin embargo, las heladas en invierno son recurrentes, especialmente en los años secos. Las precipitaciones son escasas y se concentran en invierno. En la mayoría de los años las precipitaciones no superan los 120 mm y últimamente no llegan a los 60 mm.

Las precipitaciones se concentran entre mayo y agosto, presentando los máximos en junio; entre octubre y marzo, la precipitación es muy escasa. Las temperaturas máximas medias se producen en enero y alcanzan los 25ºC. En el caso de las mínimas medias, éstas varían entre 6 y 13ºC en julio y enero, respectivamente. En general se puede señalar que el clima del área mayormente productora de papa es templado, por efecto de la cercanía al litoral costero.
Un aspecto negativo de la condición climática es la favorable condición ambiental para el desarrollo del tizón tardío, enfermedad que afecta durante gran parte del año al cultivo en la región. Por otra parte, plagas como la mosca minadora y la polilla de la papa, también son favorecidas por esta condición ambiental.
Condiciones de suelo. Los suelos son muy diversos, fuertemente marcados por la aridez del clima, por procesos de acumulación de sales y el desarrollo de horizontes endurecidos o cementados por carbonatos, presentando en general un importante deterioro. La mala condición física de los suelos es un factor negativo relevante, que afecta el potencial de rendimiento del cultivo. Los suelos son de escasa agregación, presentando una pobre estructura, debido al mal manejo, la erosión hídrica, la no utilización de materia orgánica y la quema de rastrojos. Además, el escaso grado de estructuración del suelo disminuye la infiltración y la aireación, afectando el enraizamiento y la absorción de nutrientes, lo que produce mala nutrición de las plantas y las predispone a la pudrición y deformación de los tubérculos.

En muchos suelos de textura franco arcillo arenoso y franco arcilloso, la velocidad de infiltración cae drásticamente a las 2 h de riego, lo que implica un flujo muy lento del agua en profundidad. En suelos franco arenosos este problema no es tan grave, porque presentan una gran macroporosidad, por lo tanto, el agua drena con mayor facilidad, pero igualmente estos suelos pueden estar compactados y presentar problemas de infiltración.
Variedades utilizadas. El destino de la producción define en gran medida las características que se le exigen a una determinada variedad, y que debe cumplir para ser aceptada por el consumidor. En esta área, la papa se cultiva durante todo el año, siendo económicamente la más importante para los agricultores la plantación de otoño, para cosechar a fines de invierno y primavera. La mayoría de las variedades comerciales alcanzan el estado de floración entre los 70 y 80 días después de la plantación y el ciclo total del cultivo varía entre 90 y 140 días, siendo frecuente un ciclo de 120 días.

Las variedades de papa más plantadas son: Asterix, Sinfonía, Rodeo, Karú-INIA, Rosara y en los últimos años Patagonia-INIA, ya que presenta bastante tolerancia al tizón tardío. La variedad Cardinal, muy importante en el pasado debido a su resistencia al nemátodo dorado, su menor latencia y buen comportamiento de crecimiento invernal, ha disminuido su superficie de plantación, asociado a su sensibilidad al tizón tardío y su menor calidad culinaria. Observaciones de campo posiblemente también indicarían pérdida de la resistencia al nemátodo y al tizón y una mala calidad de la semilla disponible. Esto se traduce en que la variedad Cardinal presenta un bajo rendimiento en relación a otros cultivares como Karú-INIA, Asterix, Rodeo, Sinfonía, y Desirée plantada en primavera. Otras variedades cultivadas en menor cantidad son Atlantic, Kennebec, Russet Burbank, Schepody y Yagana-INIA, de pulpa y piel amarilla y/o blanca, usadas para la industria.

Región de Valparaíso
En esta región terminan los valles transversales para dar paso a los valles longitudinales. Se caracteriza por el comienzo del clima templado con lluvias que van desde los 450 mm por año, lo que permite un desarrollo mayor, tanto de la vegetación como de los caudales de ríos, que aumentan en tamaño y volumen.

En esta región terminan los valles transversales para dar paso a los valles longitudinales. Se caracteriza por el comienzo del clima templado con lluvias que van desde los 450 mm por año, lo que permite un desarrollo mayor, tanto de la vegetación como de los caudales de ríos, que aumentan en tamaño y volumen. En esta región se produce papa en las provincias de Valparaíso, Los Andes, Petorca, Quillota, San Antonio, San Felipe de Aconcagua e Isla de Pascua. Se caracteriza por una producción destinada principalmente al mercado mayorista de Santiago, con una papa de temprano que sale posterior a la de la Región de Coquimbo y con otra de verano o papa “cuaresmera”, que sale en otoño. Los principales sectores productivos son las comunas de Cabildo, Nogales, Catemu y La Ligua.

Época de plantación. La producción se efectúa en dos épocas muy definidas: tarde en invierno, durante los meses de julio-agosto, para cosechar en noviembre/diciembre y los cultivos de verano o de papa “cuaresmera” que se planta entreenero y febrero, para cosechar en abril/mayo. De esta forma, los agricultoresbuscan mejores precios, entregando al mercado su producción en épocas que no coincidan con la masiva cosecha de la zona sur y con las primeras producciones de la Región de Coquimbo.

Condición de clima. Se caracteriza por presentar un clima templado mediterráneo, pero con algunas variaciones. En los sectores productores de papa del sector norte (valles interiores desde el límite con la Región de Coquimbo hasta Cabildo) se caracteriza por una baja humedad atmosférica, y alta luminosidad. Las lluvias todavía son escasas e irregulares por lo que las sequías son frecuentes en el valle de Petorca y La Ligua. Las lluvias se presentan en invierno y son de origen ciclónico, con totales anuales que superan los 200 milímetros. Sufren grandes variaciones inter anuales: luego de años muy lluviosos se presentan años muy secos.

La zona no recibe influencia oceánica (mayor grado de continentalidad), por lo que la temperatura presenta importante amplitud tanto diaria como anual, registrándose heladas en los sectores bajos en invierno. En el sector más al sur se presenta un clima templado cálido, con lluvias invernales y con una estación seca prolongada (sección media del valle del Aconcagua y de la Cordillera de la Costa). También presenta un mayor grado de continentalidad al distanciarse del litoral y por la presencia de la Cordillera de la Costa; las variaciones térmicas diarias y estacionales se hacen menos homogéneas, en tanto que la humedad relativa disminuye. En invierno son frecuentes las heladas y aumentan a medida que se asciende hacia la Cordillera de Los Andes.

Condición de suelo. Corresponde principalmente a suelos aluviales, con un desarrollo moderado, sobre los que se extiende la mayor parte de la agricultura de riego de la zona, agua que se distribuye a través de canales y embalses.
Variedades utilizadas. En esta área, la práctica de realizar cultivos primores en las zonas norte y central requiere de algunas características muy específicas, relacionadas con las variedades y su relación con la época de siembra, el estado fisiológico de la semilla para segunda siembra (verano) y aspectos sanitarios relativos al movimiento de tubérculos, ya sea desde la Región de Coquimbo o desde el sur.

La papa de fines de invierno o temprana de primavera se planta cuando los riesgos de heladas son mínimos (agosto), y se extiende hasta septiembre. Ocasionalmente, algunos agricultores siembran en julio, si las condiciones de humedad de los suelos lo permiten. Se usa semilla y papa calibrada, traída desde el sur o producida localmente. Se requieren variedades que tengan: período de reposo corto a intermedio (2 a 4 meses), rápido inicio de la tuberización (formación del tubérculo), rápido llenado del tubérculo, período vegetativo corto a intermedio (90 a 120 días) y habilidad para crecer bajo condiciones subóptimas (fotoperiodo corto, baja luminosidad y bajas temperaturas).

El cultivo de verano o papa “cuaresmera” se planta temprano en enero y como fecha límite la primera quincena de febrero. Lo normal es que los productores hagan una primera siembra temprana de primavera y cosechen entre noviembre y diciembre, seleccionando de este cultivo semilla para una segunda siembra de verano o cuaresmera.

En general, la emergencia y el desarrollo vegetativo del cultivo son rápidos debido a la alta luminosidad y altas temperaturas. Si la brotación no se produce adecuadamente, la emergencia es lenta y poco homogénea, ocasionando en algunos casos le pérdida del cultivo, debido a que el exceso de temperatura del suelo, junto con el riego, pueden quemar los brotes que inician su emergencia en el tubérculo. En este caso las variedades de verano deben tener: corto período de reposo (2 meses) o muy largo (7 meses); rápido inicio de tuberización, rápido llenado de tubérculos, período vegetativo corto a intermedio (90 a 120 días) y tolerancia al calor. Las variedades que cumplen este requisito y por lo tanto más recomendadas para dos siembras en la temporada son: Cardinal, Rosara, Asterix, Pukará-INIA y Karú-INIA.

Región Metropolitana
En esta región se inicia la depresión intermedia, que se mantiene hasta la zona sur. Se caracteriza por una diversidad de producción agrícola con cultivos intensivos y uso de riego tecnificado.
La región se constituye por las provincias de Santiago, Chacabuco, Cordillera, Maipo, Melipilla y Talagante. Posee la cuarta mayor superficie con papa de Chile, destacando las comunas de Melipilla, Curacaví, María Pinto, Buin, Talagante y El Monte.

La producción de papa es realizada en medio de los valles que van recorriendo la cordillera de la costa en dirección hacia el litoral central. En esta región es posible encontrar tres tipos de producción: papa temprana de fines de invierno; papa de primavera o “papa cosecha”; y una producción de verano o papa “cuaresmera”. El destino principal, por su cercanía, es el mercado mayorista de Santiago, además de los mercados de Valparaíso y Viña del Mar.

En la región es posible encontrar la mayoría de las empresas que procesan papa, sea en forma industrial (fritas en hojuelas) o artesanales (papa pelada y bastoneada); así como empresas empacadoras que lavan y enmallan papa.

Época de plantación. Las plantaciones de temprano se efectúan de fines de julio a inicios de agosto, pasado el período de heladas; para cosecharlas entre noviembre y diciembre. La plantación de primavera es entre los meses de septiembre a octubre, y es cosechada entre febrero y marzo. La papa “cuaresmera” se planta entre enero y febrero para salir de mayo a junio. En los últimos años existe una tendencia a adelantar plantaciones al mes de diciembre, si las condiciones de producción del cultivo de primavera permitieran obtener “papa semilla” fisiológicamente apta, además de hacerle tratamiento para romper latencia con ácido giberélico.

Si bien se reporta que la plantación de papa temprana representa el 50% deltotal, la de primavera el 35% y la “cuaresmera” el 15%; estos porcentajes pueden variar ya que los agricultores suelen responder rápidamente a los estímulos del mercado (oferta y demanda), principalmente cuando por condiciones climáticas se afecta la producción de las otras zonas productoras.

Condición de clima. El clima predominante es el mediterráneo, con lluvias que se inician en otoño y aumentan en invierno, mientras que los meses de verano son muy secos. La temperatura media anual es de 13,9° C, en tanto que el mes más cálido corresponde a enero, alcanzando una temperatura de 22,1° C, y el mes más frío corresponde a julio con 7,7° C.

La lluvia alcanza promedios anuales de 356,2 mm, decreciendo desde la costa hacia la depresión intermedia, para aumentar nuevamente en la Cordillera de los Andes. Las precipitaciones son muy irregulares de un año al siguiente. La presencia de la Cordillera de la Costa y el alejamiento del mar son los principales factores que producen las características de continentalidad del clima de la Región Metropolitana.

En esta región se distinguen dos tipos de clima templado de tipo mediterráneo, con estación seca prolongada y frío de alturas en la Cordillera de los Andes. La producción de papas se desarrolla preferentemente en sectores donde predomina el primer tipo (templado mediterráneo con estación seca prolongada). Su característica principal es la presencia de una estación seca y un invierno bien marcado con temperaturas extremas que llegan a cero grados. Los contrastes térmicos son fuertes, en verano las máximas alcanzan valores superiores a 30° C durante el día. Por otra parte, se producen diferencias climáticas locales producidas por el efecto del relieve. Al pie oriental de la Cordillera de la Costa y, debido al rol de biombo climático de ésta, se presentan áreas de mayor sequedad, e incluso con características semiáridas.

Condición de suelo. El paisaje predominante de la Región Metropolitana es de montaña (cerca de 75% de toda su superficie). Aunque el más percibido por sus habitantes es de valle, con vegetación de cultivos típicos de clima templado cálido; y el urbano. La región está sometida a un proceso de transformación que tiende a acentuarse y cuyos efectos se expresan en variadas formas de degradación de los recursos naturales y contaminación. En esta zona se encuentra la mayoría de los suelos clase I a III, que en el país representan menos del 1,4% del total.
La depresión intermedia presenta rasgos de relieve que determinan una serie de cuencas. La primera de ellas es la del río Maipo, que ha sido modelada por el depósito de sedimentos glaciales, aluviales y fluviales, y por potentes capas de cenizas provenientes sobre todo de las erupciones del volcán Maipo. En ciertos sectores estas alcanzan los 20 m de espesor.

Variedades utilizadas. Por estar cercano al principal mercado del país, la producción se distribuye entre muchas variedades, similares a las producidas en las regiones de Coquimbo y de Valparaíso. Las plantadas son: Desirée, Pukará-INIA, Karú-INIA, Asterix, Sinfonía, Rodeo, Rosara, Patagonia-INIA y Cardinal. Otras variedades cultivadas en menor cantidad son Atlantic, Kennebec, Russet Burbank, Schepody y Yagana-INIA. En los últimos años ha aumentado el uso de la variedad Pukará-INIA puesto que, por tener una latencia corta permite el uso de “papa calibrada usada como semilla propia”, cosechada en diciembre-enero (plantaciones de fines de invierno), para plantaciones de verano.

Zona centro sur
Esta zona incluye las provincias de O’Higgins, Maule y Biobío. Se caracteriza por una producción ubicada en la depresión intermedia, bajo condición de riego, donde el cultivo compite con una producción agrícola muy diversificada. Por otra parte, es posible encontrar importantes zonas productivas en los sectores costeros del Maule y principalmente en la Región del Biobío. Es una zona de transición productiva, desde una condición eminentemente de riego hacia una producción de secano. La provincia del Maule ya muestra un 11,3% de lasuperficie de papa bajo condición de secano, aumentando a un 67,6% en la Región del Biobío.

Región del Libertador Bernardo O´Higgins
Su principal actividad productiva es agropecuaria-silvícola aportando un 22,3% al PIB regional. El uso del suelo alberga una producción muy diversificada donde predominan los frutales, seguidos de plantaciones forestales, cereales y viñas. Dentro de las regiones productoras de papa, ésta es la que tiene la menor superficie plantada (1.687,1), destacando la provincia del Cachapoal con una superficie de 1.430,8. La comuna de Las Cabras es la principal productora, con un total de 801,4 ha, la mitad de superficie de toda la región. Otras comunas de menor importancia son Doñihue y Rancagua.

Época de plantación. Se diferencian tres períodos de producción: papa de guarda entre septiembre y abril; papa temprana, entre julio y diciembre; papa “cuaresmera”, entre enero y mayo. En los primeros tipos de producción, los rendimientos pueden alcanzar hasta 40 t/ha, mientras que en la “cuaresmera”se alcanzan 25 t/ha.
Condición de clima. Predomina el clima templado con oscilaciones térmicas moderadas. Aumentan las precipitaciones de norte a sur y de oeste a este concentrándose en los meses de invierno.
En la depresión intermedia, zona donde se producen las papas, encontramos un clima templado cálido con lluvias invernales tipo Mediterráneo, extendiéndose desde el cordón de Chacabuco por el norte hasta las cercanías de la ciudad de Victoria, por el sur. Las precipitaciones se concentran preferentemente en invierno, alcanzando un promedio que puede exceder los 450 mm al año.

Condición de suelo. La depresión intermedia se presenta con formas planas generadas por el acarreo de materiales, principalmente de origen glaciofluvio-volcánico, destacando al norte de la región la cuenca de Rancagua, que se extiende desde Angostura del Paine hasta Angostura de Pelequén por el sur, alcanzando una longitud de 60 km y un ancho aproximado de 25 km. Las características del relieve más importantes son la presencia de cuatro fajas longitudinales: Cordillera de los Andes, Depresión Intermedia, Cordillera de la Costa y Planicies Costeras.

Variedades utilizadas. Las variedades que son posibles de encontrar corresponden a: Amadeus, Ultimus, Asterix, Cardinal, Karú-INIA, Ona, Pukará-INIA, Yagana-INIA y Patagonia-INIA.

Región del Maule
La economía de la Región del Maule se basa principalmente en la agricultura, proveedora de materias primas para las industrias vitivinícola, molinera, azucarera, aceitera, maderera y de celulosa. A los cultivos tradicionales de trigo, leguminosas y papas se suman los cultivos industriales de remolacha y arroz. Al igual que las regiones antes señaladas, también se caracteriza por una diversidad de producción agrícola con cultivos intensivos y uso de riego tecnificado. La actividad silvoagropecuaria aporta más de un 32% del producto geográfico bruto regional.
La región se constituye por las provincias de Cauquenes, Curicó, Linares y Talca. De acuerdo con el Censo Agropecuario 2007, posee una importante superficie plantada con el cultivo (3.341,74 ha), donde destacan la provincia de Linares (1.510,34 ha) y Talca (1.105,7 ha). Las comunas con mayor producción son Yerbas Buenas, San Javier, San Clemente, Colbún; y en el borde costero, Chanco y Pelluhue.

Época de plantación. Si bien es posible diferenciar tres períodos de producción, en la Región del Maule predomina la papa de primavera verano, que se planta entre agosto y septiembre para cosechar en marzo; y, papa de verano que se planta desde mediados de enero a febrero, para cosechar en mayo. Los rendimientos esperables son de 35 t/hay 25 t/ha, respectivamente. Existe una tendencia a realizar plantaciones tempranas, a salidas de invierno, con variedades precoces con el objetivo de obtener de la plantación comercial, tubérculos que se usan como “semilla”, para una segunda plantación en el mes de enero.

Condición de clima. La Región del Maule presenta clima mediterráneo templado de estación seca y lluviosa de igual duración, el cual marca el inicio de la zona centro sur de Chile. Los veranos son comúnmente cálidos y secos, al contrario de los inviernos que suelen ser lluviosos y frescos, con frecuentes heladas influidos por el efecto continental. Las precipitaciones van desde 700 mm en los valles hasta 2.140 mm en la cordillera maulina. Las medias generales de temperatura en verano son de 20 °C, con gran cantidad de días soleados y horas de luz. Los inviernos son templados, con temperaturas medias de 7 °C en los valles, pudiendo llegar a temperaturas de -5 °C en ciudades como Talca o Linares. La nieve es común en los sectores precordilleranos y cordilleranos, que se transforma en el principal afluente de riego para la agricultura durante el periodo estival.

Condición de suelo . Se reconocen las siguientes zonas geomorfológicas: Cordillera de los Andes, Depresión Intermedia, Cordillera de la Costa y Planicies Litorales. Las principales zonas productoras se ubican en el sector de la depresión intermedia, donde se realiza un cultivo bajo condición de riego. Esta zona es una planicie suavemente ondulada, que ha sido rellenada con sedimentos provenientes del vulcanismo, la acción fluvial y los procesos glaciares. De igual forma es posible encontrar producción de papa en las planicies litorales (suelos de vega) particularmente en localidades como Pelluhue y Curanipe.

Variedades utilizadas. Existe una gran cantidad de variedades que son usadas en la región. Entre ellas es posible encontrar: Desirée, Pukará-INIA, Karú-INIA, Amadeus, Ultimus, Asterix, Cardinal, Rodeo, Rosara y Patagonia-INIA. La variedad Ultimus se utilizaba para las plantaciones de temprano, siendo desplazada por variedades de latencia corta y comportamiento más precoz como es el caso de Pukará-INIA y en menor medida por Rosara y Asterix. CO

 

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