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23 de septiembre del 2017
El mercado de algodón orgánico
Autor:
http://www.intracen.org


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Segmentos de mercado -Algodón orgánico:una oportunidad para el comercio

Historia de la producción de algodón orgánico
La producción y el consumo de algodón orgánico certificado data de comienzos del decenio de 1990, cuando algunos pioneros de los Estados Unidos y Turquía comenzaron a crear mercados para el algodón producido de acuerdo con la alternancia de cultivos en explotaciones agrícolas certificadas como orgánicas. Los primeros productos textiles confeccionados con algodón orgánico que salieron a la venta fue una serie limitada de prendas certificadas como algodón orgánico 100% que vendía un pequeño número de tiendas especializadas - generalmente tiendas naturistas y de dietética. Su principal atractivo para los compradores eran sus características orgánicas, más que su calidad, diseño o atractivo de moda.

Tendencias en el decenio de 1990
A finales de 1992, algunos diseñadores y firmas de productos textiles y ropa se sintieron motivados por el movimiento orgánico y comenzaron a vender productos orgánicos más modernos, que pasarían a conocerse como la moda “eco-look”. Estos productos orgánicos se pusieron a la venta en tiendas de moda como Esprit y Hennes & Mauritz (H&M), además de seguir vendiéndose en las tiendas naturistas. Las prendas a la venta solían ser de color “crudo” o teñidas en suaves tonos “naturales”. Entre los consumidores y la industria surgió la concienciación medioambiental sobre la producción de fibras, productos textiles y ropa. Sin embargo, existía una cierta confusión acerca del valor de las diferentes reivindicaciones ambientales que circulaban en el mercado (p.ej. “algodón natural” o “100% recolectado a mano”26). La moda “eco-look” duró hasta finales de 1994, año en que se impuso la tendencia hacia colores vivos y fibras sintéticas.
El diseño, la calidad y la gama de colores de las prendas confeccionadas con algodón orgánico mejoraron considerablemente en la segunda mitad del decenio de 1990. Creció la gama de hilados y tejidos disponibles, lo que amplió la oferta y la calidad de los productos textiles y la ropa de algodón orgánico que se ponían a la venta. La oferta de fibra de algodón orgánico, sin embargo, superaba la demanda global, que seguía estancada. Varias grandes empresas domiciliadas en los Estados Unidos que por aquel entonces utilizaban algodón orgánico, como Levi’s y Gap, dejaron de utilizarlo.
En general, la demanda global de algodón orgánico se mantuvo más o menos estable hasta 2000. La demanda provenía principalmente de Europa, en particular de Alemania, gracias a empresas de venta por correo como OTTO y Hess Natur y al gran número de pequeñas y medianas empresas que transformaban y vendían “tejidos naturales”, prendas de algodón orgánico incluidas. En Suiza, la cadena de supermercados Coop aseguró una demanda estable y creciente de algodón orgánico a partir de 1995. En 2000, Migros, su principal y gran competidor suizo, siguió el ejemplo. La demanda en los Estados Unidos y el Reino Unido estuvo supeditada durante este periodo a la venta por catálogo, principalmente, pero también al comercio electrónico, que se encontraba en sus albores.

La venta por catálogo en Alemania tenía (y sigue teniendo) una gran importancia. Los catálogos son un buen medio para vender la “historia del algodón orgánico” a los consumidores, geográficamente muy dispersos, de este nuevo y emergente mercado. En torno a 2000, sin embargo, el mercado alemán de productos textiles y ropa de algodón orgánico tuvo dificultades debido a la crisis que sacudió al sector de la venta por correo y que afectó a empresas como Hess Natur (Alemania), Köppel (Suiza) y Waschbär (Alemania). Muchas tiendas especializadas en tejidos naturales se vieron obligadas a cerrar. La caída de la demanda por parte de los consumidores probablemente tuvo algo que ver con cuestiones como el diseño, la calidad y el corte de las prendas de algodón orgánico. El diseño, el corte, el color y el precio son todos elementos muy importantes para el consumidor a la hora de elegir productos textiles y ropa, mientras que factores como orgánico y “biológico” son como mucho una característica positiva adicional.

Tendencias entre 2000 y 2005
En 2000 era evidente la necesidad de nuevas estrategias para impulsar la demanda de algodón orgánico y, por consiguiente, la producción. En los Estados Unidos, grandes empresas de talla internacional mostraron una creciente preocupación por el valor de su marca y su imagen, a raíz de la alarma social que despertaron cuestiones sociales como el trabajo infantil y las condiciones de trabajo en fábricas de explotación. Algunas marcas comprendieron que su participación en el movimiento ecologista podría serles de ayuda para incrementar o restablecer el valor de su marca y su imagen.

Sin embargo, no estaban demasiado interesadas en pagar mucho más a los agricultores por algodón orgánico certificado que por algodón convencional. El abastecimiento de grandes marcas exigiría además un volumen de fibra demasiado grande para el nuevo y emergente mercado de algodón orgánico. Por otra parte, los agentes que operaban con algodón orgánico (en particular en los Estados Unidos) sabían que el abastecimiento de grandes cantidades de fibra a sólo un puñado de grandes empresas generaría un alto nivel de dependencia y riesgo.
Se halló una solución en el desarrollo de los denominados programas de mezclamiento, según los cuales las marcas incluían en sus productos un pequeño porcentaje de fibra de algodón orgánico (comenzaban, por ejemplo, con un 3%-5%). En la hilandería, la fibra de algodón orgánico se mezclaba con hilado de algodón convencional o con otros tipos de hilo. Esta mezcla permitía limitar los costos derivados de utilizar algodón orgánico, de precio más elevado, a un porcentaje del valor del producto. Se pretendía que el uso de algodón orgánico por la empresa fuera aumentando gradualmente con el paso del tiempo, junto con la oferta.
Este modelo desarrollado en los Estados Unidos con vistas a impulsar el consumo de algodón orgánico resultó un éxito entre varias marcas. La marca de artículos de deporte Nike, en particular, incrementó gradualmente su consumo de algodón orgánico a partir de 2000, y en 2005 se había convertido en el líder mundial en el uso de fibra de algodón orgánico. Nike logró además, junto con Patagonia, que otras marcas como Timberland, Marks & Spencer y Nordstrom se interesaran en programas de conversión que utilizan un 5% de algodón orgánico.
En 2006 eran muchas las empresas de productos textiles y de confección, grandes y medianas, que habían seguido el ejemplo de Nike y otros y habían lanzado programas de conversión al algodón orgánico. La red empresarial de algodón orgánico Organic Exchange ha sido muy útil en este proceso desde su fundación en 2002. Según datos de Organic Exchange, hay al menos 35 empresas que trabajan actualmente con programas de conversión al algodón orgánico, además de 2.000 marcas más pequeñas y otras iniciativas que utilizan algodón orgánico en todo el mundo (Calahan Klein, 2006).

La demanda de algodón orgánico crece rápidamente, y las prendas de 100% algodón orgánico se exhiben en los desfiles de moda convencionales como Magic (Estados Unidos), Première Vision (Francia) y la Semana Londinense de la Moda (Reino Unido). Los productos textiles y la ropa de algodón orgánico ya pueden adquirirse en las mejores tiendas de moda de las calles más comerciales, además de por otros canales de distribución como supermercados, tiendas naturistas y de dietética, tiendas especializadas de moda, por correo y a través del comercio electrónico.

Producción de algodón orgánico
Resulta difícil establecer datos fiables sobre la producción, el comercio y el consumo de algodón orgánico. Los datos de organismos de certificación independientes no se hacen públicos por razones de confidencialidad comercial. Las diferencias entre el volumen declarado y el real de las compraventas de fibra orgánica pueden ser considerables.
Los datos presentados en este capítulo proceden de diversas fuentes, entre las que se incluyen documentales y búsqueda en Internet, entrevistas y contactos por vía electrónica con unos 130 agentes que trabajan en la cadena textil de algodón orgánico, la asistencia a ferias de muestras de algodón y productos textiles y la participación en la conferencia celebrada en 2006 sobre algodón orgánico organizada por la red Organic Exchange. Los datos presentados están basados en declaraciones y afirmaciones de proyectos y empresas, así como en las “mejores conjeturas” adicionales del autor.

Hoy, el algodón orgánico certificado se cultiva en 22 países del mundo (véase cuadro 5.1)27. La producción total y el comercio de fibra de algodón orgánico en 2006 se estima en unas 23.000 toneladas28. Anteriores estimaciones de 2001 y 2004 se elevaban a 6.000-6.500 toneladas y 10.000 toneladas de fibra respectivamente (Ton, 2002; Ton, 2005). La tasa anual de crecimiento de la producción fue del 70% durante el periodo de 2001-2006, y ha alcanzado el 120% anual desde 2004. A pesar de este espectacular auge, el volumen de fibra orgánica que se vende en el mercado internacional apenas representa el 0,09% de los 24,8 millones de toneladas de fibra de algodón que se venden en todo el mundo.

La producción de algodón orgánico se concentra en Turquía (10.000 toneladas de fibra; 43% de la producción total) y la India (6.500 toneladas de fibra; 28%), donde el reciente crecimiento ha sido más espectacular. Juntos producen actualmente más del 70% de la oferta mundial de algodón orgánico. Otros productores importantes en términos de volumen son China (1.750 toneladas; 8%) y los Estados Unidos (1.500 toneladas; 7%). Los países africanos produjeron entre todos cerca de 1.800 toneladas de fibra o el 8% de la producción total en 2006, principalmente Uganda y la República Unida de Tanzanía29, pero también Egipto y los países francófonos de África Occidental (Malí, Burkina Faso y Benin). Entre los países que han comenzado recientemente a producir algodón orgánico se encuentran Australia, Burkina Faso, Kenya, Kirguistán, Nicaragua, el Pakistán, Sudáfrica y Zambia.

Conviene observar que más de la mitad de la producción mundial de fibra de algodón orgánico depende de dos únicos proyectos. El mayor productor mundial de algodón orgánico es Mavideniz, en el este de Turquía, que en 2006 produjo al parecer 8.000 toneladas de fibra de algodón, lo que representa el 80% de la producción turca y el 35% de la producción mundial. El segundo productor es Eco-Farms de Maharashtra, la India, que afirma haber producido 4.000 toneladas de fibra de algodón orgánico en 2006. Eco-Farms prevé ampliar la producción a 6.000-7.000 toneladas de fibra en 2007.

Esta concentración de la producción en dos únicos proyectos apunta a la vulnerabilidad de la oferta de fibra de algodón orgánico. El rendimiento de estos dos proyectos en lo que se refiere a calidad, precio, fiabilidad de suministro, control, certificación y transparencia podría determinar el futuro del mercado mundial de algodón orgánico a corto y medio plazo.

Consumo de algodón orgánico
El número de grandes empresas de productos textiles y confección que participan en las ventas ecotextiles crece a un ritmo constante, al igual que el volumen de sus compras. Hay actualmente unas 20 empresas que consumen más de 100 toneladas de fibra de algodón orgánico al año (véase el cuadro 5.2). Dos terceras partes de estas empresas no comenzaron a vender productos textiles y ropa de algodón orgánico hasta 2002. Las nuevas marcas que aparecen en el mercado, junto con otras ya establecidas, son las responsables del crecimiento del mercado internacional de fibra de algodón orgánico.

En 2005, los mayores consumidores de fibra de algodón orgánico del mundo fueron la marca de prendas deportivas Nike y la cadena de supermercados suiza Coop. Nike fue el líder absoluto del consumo de fibra de algodón orgánico gracias a su programa de mezclamiento y a sus ventas de artículos de 100% algodón orgánico. Las ventas de este último comenzaron en los Estados Unidos, aunque actualmente es en Europa donde vende la mayoría de sus artículos 100%. Nike afirma haber utilizado en 2005 un total de 4,3 millones de libras de algodón orgánico, o lo que es lo mismo 1.950 toneladas de fibra (Duffy, comunicaciones personales de 21 de octubre de 2006). Esta cifra equivale al 4% del consumo mundial de algodón orgánico. Coop, de Suiza, fue el segundo en 2005 con un consumo declarado de 1.428 toneladas de fibra. Coop comercializa una amplia gama de productos textiles y ropa de algodón orgánico en sus supermercados y grandes superficies distribuidos por todo el país. Más del 50% del consumo anual de algodón de Coop corresponde a algodón orgánico (Coop, 2006). Muy por detrás de Nike y Coop viene el número tres en términos de consumo de algodón ecológico en 2005: Patagonia, la empresa de ropa para la práctica de deportes al aire libre, con cerca de 650 toneladas, que equivalen al 100% de su consumo de algodón.
Sin embargo, el mercado de algodón orgánico es muy dinámico. Wal-Mart, la mayor cadena de distribución del mundo, anunció a finales de 2005 su decisión de ampliar la gama de productos orgánicos que ofrece, incluyendo prendas de algodón orgánico. Wal-Mart lanzó su primera venta de ropa orgánica en 2005 a través de Sam’s Club, su filial estadounidense, que tuvo un gran éxito con la venta de ropa para practicar yoga confeccionada con 100% algodón orgánico. En mayo de 2006, los supermercados Wal-Mart comenzaron a vender ropa para bebés de algodón orgánico con la etiqueta “George Baby Organic”. En 2007 ampliará la oferta de productos textiles y ropa de algodón orgánico. Para ello, Wal-Mart realizó en la primavera de 2006 el mayor pedido de fibra de algodón orgánico de la historia: 10 millones de libras o cerca de 4.500 toneladas de fibra. Esto equivale nada menos que al 20% de la fibra de algodón orgánico que se comercializa en todo el mundo.

Algodón orgánico: ¿una salida para las grandes marcas?
Hasta 2000, el mercado de algodón orgánico y ecotextiles lo conformaba un puñado de grandes empresas comprometidas (Patagonia, OTTO, Coop, Nike, Hess Natur), junto con una amplia gama de pequeñas y medianas empresas textiles y de confección. Desde entonces, muchas nuevas marcas y minoristas han iniciado programas de mezclamiento con algodón orgánico o programas de conversión. El número de pequeñas y medianas empresas que se incorporan al mercado de algodón orgánico también ha experimentado un rápido crecimiento, y su número actual se calcula en unas 2.000 (Calahan Klein, 2006).

La cuota de mercado de las grandes marcas y los minoristas creció entre 1998 y 2001, que pasó de una tercera parte del volumen mundial de fibra de algodón orgánico hasta casi la mitad por la influencia de los programas de mezclamiento de algodón orgánico (Ton, 2002). Se estima que la cuota de mercado actual de las grandes marcas y los minoristas (unos 25 en total 30) ha aumentado hasta el 58%, teniendo en cuenta la nueva participación de Wal-Mart. Por consiguiente, el mercado de algodón orgánico depende cada vez más del uso que de él hagan las grandes marcas y las cadenas de distribución. 

Tratamiento del algodón orgánico
En el decenio de 1990, los minoristas que deseaban sacar a la venta artículos de algodón orgánico para sus consumidores debían afrontar la falta de infraestructura. Los retos de carácter técnico eran aún numerosos (por ejemplo la homogeneidad de la calidad y el acceso a tintes no contaminantes), y el mercado para artículos de algodón orgánico de precios en la gama alta era aún limitado. Las campañas de producción eran pequeñas y los costos de producción por unidad eran altos. Pocas empresas estaban dispuestas a destinar el tiempo de los trabajadores y la capacidad de producción a la fabricación de productos textiles y ropa de algodón orgánico.

Los programas de mezclamiento mencionados han contribuido a superar esta situación. Grandes marcas como Nike y Marks & Spencer comenzaron a exigir a sus proveedores que mezclaran un porcentaje de algodón orgánico en el producto. Pero las marcas no estaban dispuestas a pagar una prima por las mezclas, y esperaban que las hilanderías absorbieran los gastos adicionales a cambio de un trato preferencial del comprador. Este impulso de las grandes marcas motivó a numerosas hilanderías y tejedurías industriales a indagar acerca del algodón orgánico para conocer su historia y a partir de entonces intentaron asegurar el acceso al suministro de algodón orgánico. La concienciación de la industria fue (y sigue siendo) una importante aportación al modelo de mezclamiento; sentó las bases para su futuro crecimiento.

La creciente demanda de algodón orgánico y el considerable interés de algunas nuevas marcas han hecho posible que hoy muchas empresas hayan ampliado sus campañas de producción de productos textiles de algodón orgánico, reduciendo así el costo unitario. La infraestructura para la fabricación con algodón orgánico está mejorando, incluida la producción de artículos de 100% algodón orgánico. El mezclamiento como estrategia parece estar perdiendo importancia. Muchas fábricas textiles consideran ahora que es más interesante, técnica y económicamente, producir artículos de 100% algodón orgánico que alcanzan un precio más alto en el mercado, que producir prendas con una mezcla del 3%-5% de algodón orgánico por las que el comprador no paga precios más altos.

Hoy son numerosas las hilanderías y fábricas textiles integradas que participan en la producción de artículos de algodón orgánico31. Este algodón se hila en su gran mayoría en Turquía y la India, aunque también lo hacen otros países como China, los Estados Unidos, Indonesia, México, el Pakistán, el Perú, Portugal, la República de Corea, Suiza y Tailandia. El mayor hilandero de algodón orgánico del mundo es hoy Sanko Textile de Turquía, que según sus declaraciones hila unas 8.000 toneladas de fibra procedentes del proyecto Mavideniz en Turquía. El segundo hilandero de algodón orgánico del mundo es probablemente Indorama, en Indonesia, que afirma haber hilado unas 2.500 toneladas de fibra en 2006 o el 10% del volumen del mercado mundial. Hay otros hilanderos especializados que también hilan algodón orgánico, como por ejemplo Hermann Bühler Yarns (Suiza), que se ha especializado en hilos muy finos de la gama alta, y Güçbirliði Tekstil (Turquía), que hila algodones de coloración natural.

En las otras fases de la cadena textil (p.ej. género de punto/tejido, teñido, mercerización y confección) también crece la infraestructura para el tratamiento y la manipulación por separado de productos de algodón orgánico. La mayoría de las empresas que se inician en la utilización de algodón orgánico comenzaron (y aún comienzan hoy) con la venta de camisas de punto, teñidas y/o estampadas, cuya producción no exige un volumen mínimo demasiado alto. Las prendas de punto de algodón orgánico aún no son muy habituales en el mercado. Las cantidades mínimas para tejidos son mucho mayores que para el género de punto, lo que supone un mayor riesgo financiero.

Hasta 2005, a los consumidores les resultaba muy difícil encontrar artículos como vaqueros de mezclilla orgánica. Las hilanderías de mezclilla necesitan enormes volúmenes mínimos de hilatura. Hoy, sin embargo, crece el número de proveedores de mezclilla hilada con algodón orgánico para vaqueros, como Cone Denim (Estados Unidos), Hellenic Fabrics (Grecia), Ital Denim (Italia), Isko (Turquía), Orta Anadolu (Turquía) y Tavex (España). La infraestructura del mercado de algodón orgánico se está reforzando y expandiendo, y gracias a esta tendencia los consumidores finales pueden elegir ahora entre una gama más amplia de prendas de moda y elegantes.

Venta al por menor de artículos de algodón orgánico
La venta al por menor de productos textiles y ropa de algodón orgánico se ajusta cada vez más a las ventas de productos textiles y ropa en general. Gracias a la participación de grandes marcas y cadenas de distribución, el número de puntos de venta crece con rapidez y los artículos de algodón orgánico llegan literalmente hasta los consumidores. Los consumidores ya no necesitan ir a tiendas exclusivas y especiales ni cambiar sus hábitos de compra para poder adquirir estas prendas.

Ahora los artículos de algodón orgánico pueden adquirirse en tiendas de lujo de las calles más comerciales, pero también en los supermercados y las grandes superficies, como por ejemplo:
Las tiendas Celio, Levi’s y Quiksilver del Forum les Halles de París (Francia);
Los grandes almacenes Sportarena en el centro de Fráncfort (Alemania);
Los almacenes Bijenkorf en la Plaza Dam de Amsterdam (Países Bajos);
Los almacenes Topshop en la Oxford Street de Londres (Reino Unido);
Los almacenes Nordstrom del centro comercial Fashion Show Mall de Las Vegas (Estados Unidos);
La tienda Timberland’s Outlet Store de Potomac Mills en Washington, DC (Estados Unidos);
Supermercados como Coop (Italia), Coop (Suiza), Migros (Suiza), Monoprix (Francia) y Wal-Mart (Estados Unidos);
Supermercados naturistas y de dietética como AlNatura Biomarkt (Alemania), Biocoop (Francia), Natuurwinkel (Países Bajos) y Whole Foods Market (Estados Unidos).

Los artículos de algodón orgánico también pueden adquirirse ya en tiendas de fuera de Europa y de los Estados Unidos, por ejemplo en Australia, el Brasil, Egipto, el Japón, México, la República de Corea y Sudáfrica. Los puntos de venta en países productores de algodón orgánico son aún muy escasos, salvo en los Estados Unidos.
La oferta de artículos de algodón orgánico sigue siendo bastante limitada. La mayoría de las tiendas al por menor sólo ofrecen pocas etiquetas y un puñado de productos, en una variedad muy pequeña de modelos, colores y estilos. Existe un enorme margen para el crecimiento si las marcas y los minoristas descubren que las ventas corrientes de artículos de algodón orgánico pueden resultar económicamente atractivas. A nivel minorista ya existe la infraestructura necesaria para ampliar rápidamente las ventas de dichos artículos.

La venta por correo sigue siendo un canal importante para productos textiles y ropa de algodón orgánico porque los consumidores geográficamente dispersos tienen acceso de una manera económica a toda la información sobre la producción y el tratamiento del algodón orgánico. La importancia de las ventas por correo en términos generales puede haber retrocedido durante los últimos años. En Alemania ha descendido el consumo de algodón orgánico por parte de OTTO, líder del sector y también la primera empresa europea de venta por correo de productos textiles y confección. Hess Natur, la número dos, se ha recuperado de sus crisis de 2000, y Greenpeace-Alemania, que se retiró ese mismo año, ha vuelto al mercado. En Francia, la venta por correo gana importancia gracias a empresas como Somewhere/La Redoute, Vertbaudet, Le Camif y Fibris. En el Reino Unido y los Estados Unidos la venta por correo también es importante, con proveedores como Gaiam (Estados Unidos), Greenfibres (Reino Unido) y muchos otros más pequeños.

Fijación de precios y distribución
Las economías de escala, la creciente eficacia de la cadena textil de algodón orgánico y las políticas de precios de las distintas empresas han conseguido que los artículos de 100% algodón orgánico sean ahora mucho más accesibles para los consumidores que antes, cuando solían venderse a precios elevados como artículos exclusivos. Ahora pueden adquirirse también prendas de algodón orgánico a precios que se sitúan en los niveles medio y bajo del mercado, lo que los hace más asequibles para el consumidor medio. En general, los artículos de algodón orgánico resultan ahora menos caros, aun cuando el precio sigue siendo por lo general bastante más alto que el de otros artículos convencionales comparables.

La fijación de precios y la distribución de artículos orgánicos (y convencionales) dependen, entre otras cosas, de las estrategias de venta de la empresa. Las empresas pueden elegir entre diferentes opciones. Por ejemplo pueden decidir colocar el algodón orgánico como un artículo de lujo destinado a consumidores que siguen las tendencias de la moda, buscan la exclusividad y a quienes no les preocupa el precio. Esto fue lo que hizo, por ejemplo, EDUN cuando en 2005 sacó a la venta a precios exorbitantes pantalones (a $250 el par) y camisas estampadas (a $100 la unidad) de algodón orgánico. Se pueden fijar deliberadamente precios más altos para artículos de algodón orgánico a fin de obtener un mayor margen de beneficio sobre este producto nuevo y exclusivo. Sin embargo, las empresas podrían decidir también apoyar temporalmente la venta de artículos orgánicos, por ejemplo ofreciéndolos a precios convencionales (es decir, con un margen de beneficio menor) para conquistar cuota de mercado o crear un mercado donde antes no existía. La cadena suiza Coop, por ejemplo, subvencionó deliberadamente sus ventas de algodón orgánico durante muchos años con la intención de crear mercado. Otra opción es, naturalmente, que las empresas fijen precios realistas para estos productos, incorporando en el precio de los artículos orgánicos solamente los costos adicionales reales de la fibra de algodón orgánico con respecto al algodón convencional.

Los consumidores ahora encuentran también artículos que sólo contienen un pequeño porcentaje de algodón orgánico, como ocurre, por ejemplo, en los Estados Unidos con las camisas para caballeros de Nordstrom, confeccionadas con un 5% de algodón orgánico y un 95% de algodón convencional. Los artículos confeccionados con mezcla suelen venderse a precios convencionales. Entre los consumidores no se hace publicidad de las mezclas a no ser por la etiqueta en el interior del artículo o una etiqueta colgante.

Fijación de precios “justos”
La fibra de algodón orgánico es en sí más cara que la de algodón convencional debido a que los costos de producción son más altos y, además, las cosechas suelen ser menos abundantes32. Sin embargo, esto no tiene por que traducirse necesariamente en un precio del producto final mucho más alto, si el porcentaje del precio de la fibra sobre el valor total del producto es limitado.

En general, se estima que el valor de una prenda de vestir es unas 25-30 veces más alto que el de la fibra que contiene. Un margen comercial del 30%-50% sobre el precio de la fibra de algodón orgánico (es decir, sobre el 3%-4% del valor total) se traduciría así en un margen comercial del 1%-2% sobre el precio final de la prenda, o sea EUR 0,25-0,60 sobre una camisa de precio estándar de EUR 25-30. Si el producto es moderno, y su diseño, color y corte son atractivos, a los consumidores finales normalmente no les importa la diferencia de precio.

Sin embargo, en la práctica vemos márgenes comerciales mucho más altos para prendas de algodón orgánico. Dependiendo del artículo de que se trate, el minorista, la cadena de distribución, etc. aplican un margen comercial que suele ser del 20%-40%, pero en ocasiones llega al 100% o más. El precio de venta más alto se explica habitualmente por los costos adicionales que entraña una producción a menor escala, un tratamiento por separado y un etiquetado adicional, así como por los costos generales. CO

26 Todo el algodón es de producción vegetal. La recolección mecánica es exclusiva, generalmente, de grandes producciones de gran densidad de capital (p.ej. las de los Estados Unidos y Australia).
27 Se espera que en 2006/07 se unan cuatro países: Malawi, Mozambique, la República Árabe Siria y Viet Nam.
28 Organic Exchange, la red empresarial de algodón orgánico, ofrece una estimación mucho más alta, de 31.000 toneladas (Ferrigno, 2006), al tiempo que sobrestima la producción de 2006 en la India y África.
29 En 2006, la producción en Uganda y la República Unida de Tanzanía sufrió las consecuencias de una grave sequía que redujo a la mitad la producción de fibra de algodón. Algunos productores de los Estados Unidos también sufrieron fuertes pérdidas como consecuencia de la sequía.
30 ”Grandes” se refiere aquí a un consumo estimado de algodón orgánico de 100 toneladas de fibra o más en 2006, y a las grandes empresas textiles y de confección que comenzaron programas de mezclamiento de algodón orgánico o ensayos de artículos de 100% algodón orgánico.
31 Los interesados encontrarán un listado de los participantes en la producción, tratamiento y comercio de algodón orgánico en el Organic Cotton Sourcing Directory 2006 en www.organicexchange.org y el International Organic Cotton Directory de PAN enwww.organiccottondirectory.net
32 A veces se alude a la escasez como característica adicional. 

 

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